Derechos sociales 1

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Autismo femenino, rasgos ocultos

ansiedad, autismo, comunicación, TEA

El autismo femenino ha sido una faceta poco comprendida y estudiada en contraposición al autismo en niños y hombres. Las expresiones del trastorno varían significativamente entre géneros, lo que ha llevado a diagnósticos tardíos o erróneos en muchas mujeres. Históricamente, los rasgos asociados con el autismo han sido observados y evaluados principalmente en hombres y niños, lo que ha dejado una brecha en la comprensión del autismo en las mujeres.

Desafíos en el Diagnóstico

Las características del autismo en mujeres tienden a ser diferentes y, en algunos casos, más sutiles que en los hombres. Las mujeres con autismo pueden aprender a enmascarar sus dificultades sociales o adaptarse más eficazmente a los entornos sociales, lo que lleva a una menor detección del trastorno. Esto puede manifestarse en conductas de imitación social o habilidades de comunicación más desarrolladas, lo que puede hacer que el diagnóstico sea más complicado y se retrase.

Implicaciones en el Diagnóstico Precoz

Las mujeres con autismo a menudo han experimentado diagnósticos previos de condiciones como ansiedad, depresión, trastornos alimentarios o trastorno límite de la personalidad. Estos diagnósticos pueden ser el resultado de la falta de reconocimiento de los síntomas específicos del autismo en mujeres. La subestimación o confusión en la identificación de las manifestaciones del autismo femenino puede resultar en un tratamiento inadecuado o en la ausencia de un enfoque terapéutico específico para sus necesidades.

Sesgo masculino en las herramientas diagnósticas.

Los estereotipos predominantes sobre el autismo se han centrado en las características observadas en hombres y niños, lo que ha llevado a una falta de comprensión sobre las variaciones en la presentación del trastorno en mujeres. Estos estereotipos han influido en los diagnósticos erróneos y en la dificultad para identificar el autismo en las mujeres, generando una brecha en la investigación y comprensión de esta variante específica del trastorno.

Indicadores de autismo en mujeres adultas

Los principales indicadores del autismo femenino se recogen en la Guía de Buenas Prácticas de la AETAPI.

Es frecuente que los sentimientos de falta de control en las relaciones sociales se asocian a la inhibición social o desinhibición desajustada. Si las necesidades de las personas cercanas no son evidentes, es posible que no se den cuenta de ellas . Pueden tener dificultades para llevar a cabo conductas prosociales a pesar de conocer los estados emocionales de los demás. Las dificultades para llevar una vida independiente incluyen la gestión del tiempo, las habilidades domésticas, el trabajo, la gestión del dinero, la alimentación, la maternidad o el cuidado de la
familia. Desde la niñez hasta la edad adulta, hay antecedentes de vulnerabilidad al maltrato. Existe un antecedente de bullying escolar o universitario que es relevante para una mujer en la edad adulta. Pueden presentar alteraciones sensoriales que implican patrones relacionales complejos en el manejo del contacto físico, sexualidad, actividades de la vida diaria,etc…

Pueden también tener dificultades para manejar errores, aclarar mal entendidos. Tienen un alto nivel de sentido de la justicia social y sufren tensión o miedo desproporcionado ante situaciones impredecibles.

Bibliografía

«Gender differences in autism spectrum disorder: An updated systematic review and meta-analysis.» de Cheslack-Postava, K., Jordan-Young, R. M., & Renteria, M. C. (2012). Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0038336

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