Entendiendo el autismo 1

@lasonrisadearturo

El déficit de atención en el espectro autista

autismo, comunicación, desarrollo, diversidad, inclusión, TEA

Además de los síntomas principales, como dificultades en la comunicación y la interacción social, se ha encontrado que muchas personas con TEA también presentan síntomas de déficit de atención. En este artículo, examinaremos las causas, síntomas y tratamientos para el déficit de atención en el espectro autista.

Causas del déficit de atención en el espectro autista

La causa exacta no está clara, pero se cree que es una combinación de factores genéticos y ambientales. Algunos estudios han identificado genes específicos relacionados con la atención y la hiperactividad que también están asociados con el TEA. Los factores ambientales, como la exposición a toxinas ambientales y las complicaciones durante el embarazo y el parto, también pueden contribuir al desarrollo del TEA y los síntomas de déficit de atención.

Síntomas en el espectro autista

Los síntomas del déficit de atención en el espectro autista pueden variar de persona a persona, pero generalmente se caracterizan por dificultades para mantener la atención en una tarea o actividad durante períodos prolongados de tiempo, distracciones frecuentes y dificultades para seguir instrucciones. Los síntomas pueden empeorar en entornos con alta estimulación sensorial, como el ruido y las luces brillantes. Además, muchas personas con TEA también experimentan impulsividad e hiperactividad, que pueden contribuir a los síntomas de déficit de atención.

Tratamientos para el déficit de atención en el espectro autista

El tratamiento en el espectro autista es similar al tratamiento para el TDAH en personas neurotípicas. Los enfoques comunes incluyen medicación, terapia conductual y terapia ocupacional. La medicación, como los estimulantes y los no estimulantes, puede ayudar a reducir los síntomas de déficit de atención y mejorar la atención y la concentración. La terapia conductual, como la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia conductual parenteral (PCIT), puede ayudar a las personas con TEA a desarrollar habilidades para manejar sus síntomas  y mejorar su funcionamiento diario. La terapia ocupacional también puede ayudar a mejorar la atención y la concentración al abordar las habilidades sensoriales y motoras finas.

Bibliografía

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