Un apoyo visual es una imagen, una foto, un objeto o una palabra escrita que le dice a la persona qué pasa ahora y qué viene después. Esta entrada explica para qué sirven las rutinas visuales, cómo se montan y qué errores conviene evitar, según la Guía de apoyos visuales de Autismo Sevilla (2020) y otras guías en castellano.
En resumen
- Un apoyo visual es una imagen, una foto, un objeto o una palabra escrita que dice qué pasa ahora y qué viene después.
- Ayudan porque el símbolo visual se queda ahí, mientras que la palabra hablada desaparece en cuanto se dice.
- El formato se elige de más concreto a más abstracto, según lo que la persona entiende hoy.
- No se incluyen más de seis o siete elementos por secuencia, y hay que enseñar a usar las imágenes en lugar de colgarlas sin más.
¿Por qué ayudan las rutinas visuales?
La palabra hablada desaparece en cuanto se dice. Un símbolo visual se queda ahí. La guía de Autismo Sevilla recoge esa ventaja y otras: el símbolo visual da la información de forma simple y directa, ayuda a mantener la atención y deja más tiempo para procesarla. Según la guía, además, se elimina la presión que a veces acompaña a hablar.
La misma guía enumera para qué sirven en el día a día:
- anticipar lo que viene a continuación.
- organizarse en el tiempo y en el espacio: qué hago ahora, qué viene después, cuándo termino.
- comprender y respetar las normas.
- entender el paso del tiempo.
- elegir y tomar decisiones.
- reducir el estrés y la frustración, y los problemas de conducta que nacen de no entender o de no poder anticipar.
La guía también afirma que hay estudios que muestran un mejor procesamiento visual que auditivo-verbal en personas con TEA y con trastornos del desarrollo cognitivo. Tampoco afirmo que «todas las personas autistas piensan en imágenes». La Federación Autismo, en su guía de 2024, habla de que muchas lo hacen, no de todas.
Elegir el formato según la persona
Autismo Sevilla ordena los formatos de más concreto a más abstracto. Lo importante es que el formato esté dentro de lo que la persona entiende hoy:
- Objeto real o parte significativa del objeto, por ejemplo la toalla para el baño.
- Fotografía, mejor clara, realista y simple.
- Dibujo o pictograma. Conviene ser constante: cambiar el color de fondo o el trazo puede confundir. El portal ARASAAC ofrece pictogramas libres, y la guía de la Federación Autismo los menciona.
- Palabra escrita, sola o junto a la imagen.
Se pueden mezclar formatos. Un chico con buen nivel de abstracción puede usar fotos sin problema. En cambio, la guía avisa de que usar pictogramas con quien solo entiende la relación objeto-objeto u objeto-foto no tiene sentido. La Federación Autismo añade que no todas las personas autistas necesitan pictogramas: algunas se manejan con objetos reales y otras con lenguaje oral. Y es clave que la familia y el centro educativo usen el mismo formato.
¿Cómo se monta una agenda?
La guía propone estos pasos:
- dividir el día en actividades o rutinas con nombre.
- escoger las que de verdad tienen sentido para la persona y empezar por pocas.
- elegir el formato visual de cada una.
- decidir el soporte: tiras de velcro, panel, carpeta, álbum, agenda escrita o pantalla.
Y algunos ajustes que menciona:
- No incluir más de seis o siete elementos en cada secuencia. Se puede dividir el día en mañana, tarde y noche.
- No representar todo, solo lo que marca un cambio de actividad o de lugar.
- Hay niños a los que ver todo el día de golpe les genera ansiedad. A otros les gusta ver la secuencia completa. Se ajusta a cada uno.
- Al principio, que la persona sea activa: que señale, coja o guarde la tarjeta de la actividad.
- Avisar con tiempo de los cambios de actividad y de los imprevistos, con una cuenta atrás de 5 a 0 o un temporizador.
Cuando hace falta más detalle, entran las mini-agendas: guiones de los pasos de una tarea, como lavarse las manos. La guía recomienda ponerlas siempre en el sitio donde se hace la rutina y acompañar los primeros días. Poco a poco, la persona «lee» la secuencia y comprueba por sí misma si ha hecho todos los pasos. Más ideas en estructura y previsibilidad y sistemas de apoyo para la autonomía.
Para las normas
La guía aconseja redactar las normas visuales en positivo («sentado» mejor que «no te levantes»). También es útil, con una imagen más pequeña, indicar lo que no se considera adecuado. Si lo que buscas son límites en casa, mira estilos educativos y límites.
Errores que conviene evitar
- Colgar imágenes sin enseñar a usarlas. La guía insiste en acompañar al principio y comprobar que la persona asocia la imagen con la actividad.
- Usar un formato más abstracto de lo que la persona entiende.
- Cargar el panel de pasos. La guía limita a seis o siete elementos por secuencia.
- Que sea una orden más. Las guías plantean los apoyos como ayuda para anticipar y comprender, no para controlar.
Preguntas frecuentes
¿Se hará dependiente de las imágenes?
La guía de Autismo Sevilla no trata esta pregunta con datos. Recoge que los apoyos visuales refuerzan la información verbal, y que siempre van acompañados del lenguaje oral del adulto. No puedo asegurar más.
¿Frenan el habla?
Para la comunicación aumentativa, una guía de Tobii Dynavox (empresa fabricante de dispositivos) recoge que no frena el habla y que suele facilitarla, y cita a Millar, Light y Schlosser (2006). Es una fuente con interés comercial, así que conviene leerla con esa cautela. Es un tema distinto de la agenda, pero relacionado.
¿Sirven para adultos?
La guía de la Federación Autismo sobre entornos habla de agendas y temporizadores en espacios públicos y privados para personas autistas en general.
Para seguir leyendo
Para saber más
«Guía de apoyos visuales» (Autismo Sevilla, 2020); «Ciudades inclusivas: entornos amigables con el autismo» (Confederación Autismo España, 2024); «Guía de Comunicación Aumentativa Alternativa» (Tobii Dynavox en Español, 2022); «Alumnado con TEA: orientaciones para planificar la respuesta educativa» (Consejería de Educación del Principado de Asturias, 2019).
