Síntomas de acoso escolar en alumnado autista: señales, riesgos y qué hacer

Esther cuadrado Barbería

Editora de La Sonrisa de Arturo · Comunicación clara y centrada en las personas.

Lenguaje claroFrases cortas y palabras sencillas, para entenderlo a la primera.

5 min de lectura

Entre las señales de acoso escolar en un alumno autista están que no quiera ir al cole, duerma mal o llegue con la mochila rota. Merece la pena parar y preguntar con calma. El alumnado autista puede tener más dificultad para darse cuenta de que sufre acoso y para contarlo. Esta entrada reúne las señales y las medidas que recogen las guías españolas de Autismo España.

En resumen

  • La guía de 2024 define el acoso escolar como violencia entre iguales intencionada, repetida en el tiempo y con abuso de una situación de poder.
  • Los factores de riesgo principales son el aislamiento, la falta de apoyo social, tener menos recursos para defenderse y ser percibido como diferente.
  • Ninguna señal de alerta prueba por sí sola que haya acoso, pero conviene tomarla en serio y preguntar.
  • Desde el curso 2022-2023, todos los centros deben contar con un coordinador o coordinadora de bienestar y protección.

¿Qué es el acoso escolar?

La guía de 2024 del Centro Español sobre TEA lo define como una forma de violencia entre iguales intencionada, repetida en el tiempo, con abuso de una situación de poder. Puede ser físico, verbal, relacional (excluir o ignorar), sexual o ciberacoso (a través del móvil o las redes). Y solo se entiende dentro de un grupo: los compañeros son testigos, activos o pasivos.

¿Por qué el riesgo es mayor?

Según estas guías, los factores de riesgo principales son el aislamiento, la falta de apoyo social, tener menos recursos para defenderse y ser percibido como diferente. La guía prefiere hablar de factores de riesgo y no de «perfiles de víctimas»: depende también del grupo, del centro y del aula, y no es responsabilidad de quien lo sufre. Sobre las cifras:

  • La guía de 2023 señala que diversos estudios sugieren entre 2 y 4 veces más riesgo.
  • Según la de 2024, la investigación es escasa; un estudio internacional cifra la afectación por encima del 40 %.
  • Un informe de Autismo España (2021) recoge que el 12 % del alumnado encuestado dice haber sufrido acoso al menos una vez y el 6,5 % más de una, pero el 33,5 % no sabía si sus compañeros les insultaban o hablaban mal de ellos. Esto significa que su percepción puede no coincidir con la realidad.
  • Las situaciones parecen más frecuentes entre los 11 y 13 años (final de primaria y comienzo de secundaria) y en momentos poco estructurados: patio, cambios de clase, comedor y baños.

Lo que sí recogen es que suele ser distinto: más agresión física en chicos y más acoso psicológico (excluir, ignorar, rumores) en chicas. Lo cuento también en diagnóstico de autismo en mujeres.

Señales de alerta

La guía de 2024 recoge estas señales, que pueden aparecer solas o juntas:

  • Aislamiento, sobre todo en patios, excursiones o actividades de grupo.
  • Pérdida o daño de libros, ropa o mochila.
  • Heridas o moratones.
  • Aumento de conductas repetitivas, preguntas repetidas, tics, miedos o preocupaciones.
  • Reacción exagerada ante pequeños incidentes, nerviosismo o tristeza.
  • Pérdida de interés por actividades que antes gustaban.
  • Dificultades de atención (distracción, olvidos).
  • Resistencia o rechazo a ir a la escuela.
  • Problemas de sueño, dolor de cabeza o de estómago.
  • Otros cambios súbitos o importantes en la conducta.

Ninguna de estas señales prueba por sí sola que haya acoso: pueden tener otras causas. Pero conviene tomarlas en serio y preguntar. Y recuerda que el alumnado autista puede no saber explicarlo: por eso las guías recomiendan facilitar que lo comunique a través de figuras de referencia, apoyos visuales o comunicadores, y en un espacio tranquilo.

Cómo ayudar a que lo detecte y lo cuente

  • Trabajar qué conductas son de amistad y cuáles no, y diferenciar bromas e ironías de situaciones de acoso.
  • Dejar claro a quién puede acudir y mantener ese canal visible y permanente.
  • Crear un clima de confianza, para que pueda comunicar el conflicto sin miedo.

¿Qué debe hacer el centro?

Desde el curso 2022-2023, todos los centros educativos deben contar con un coordinador o coordinadora de bienestar y protección (Ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia). Entre sus funciones están prevenir, detectar e intervenir ante el acoso. La guía de 2024 recomienda adaptar para el alumnado autista los protocolos de detección y los canales de comunicación, estructurar los tiempos con poca supervisión (patios, entradas y salidas) y formar al profesorado.

Cuando se confirma el acoso, entre las medidas que recogen las guías están: aumentar la vigilancia y protección de la víctima, enseñarle estrategias de afrontamiento, ayudar a reparar el daño, ofrecerle experiencias positivas con compañeros, evitar que se culpe a sí mismo e intensificar la colaboración familia-escuela. Si hay riesgo para la seguridad, el centro debe comunicarlo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Qué puedes hacer tú

  • Habla con tu hijo con calma y con apoyos visuales si los necesita. Evita preguntas que lo hagan sentirse culpable.
  • Anota lo que observes (fechas, cambios, lo que cuenta) y habla con el tutor y el coordinador de bienestar.
  • Si no hay respuesta, sube a la dirección y a la Inspección Educativa.
  • Cuida su bienestar emocional: puede ayudarte ansiedad en el autismo y estrategias de autorregulación emocional.

Si hay riesgo inmediato para su seguridad o señales de autolesión, busca ayuda urgente a través de los servicios de emergencias.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si es acoso o simples conflictos?

Según la guía de 2024, el acoso es intencionado y repetido, con abuso de poder. Un conflicto aislado entre iguales no lo es, pero merece atención igualmente.

¿Por qué no me lo cuenta?

Puede no darse cuenta de que es acoso o no saber cómo explicarlo. Ofrece canales accesibles y figuras de confianza.

¿El centro está obligado a actuar?

Sí. Los centros deben tener un coordinador de bienestar y protección y protocolos de actuación frente al acoso, según la LOPIVI y la LOMLOE que cita la guía.

¿Hay más acoso en colegios ordinarios?

La guía de 2024 recoge tasas mayores en centros ordinarios que en los de educación especial. No significa que el centro especial sea mejor opción: depende de cada alumno y de los apoyos que reciba.

Para saber más

«El acoso escolar al alumnado en el espectro del autismo. La figura del coordinador/a de bienestar y protección» (Centro Español sobre TEA, 2024); «El alumnado con autismo. Guía de orientaciones generales para equipos docentes en Primaria y Secundaria» (Centro Español sobre TEA, Autismo España y Real Patronato sobre Discapacidad, 2023).

Nuestro contenido se basa en guías de buenas prácticas de instituciones de referencia en autismo y neurodiversidad.

Consultar bibliografía y fuentes →