La Dieta Sensorial es una estrategia clínica de Terapia Ocupacional (ASI®) para la modulación. Conozca cómo optimizar el Nivel de Alerta Funcional y la praxis.
El procesamiento sensorial es una de las claves para entender cómo vive el mundo una persona autista. No se trata solo de “manías” con el ruido, la luz o la ropa, sino de cómo el sistema nervioso registra, filtra y organiza los estímulos que llegan del entorno.
La presión profunda es una de las estrategias sensoriales más utilizadas por personas autistas para calmar el sistema nervioso, reducir la sobrecarga y recuperar el equilibrio interno. Abrazos firmes, mantas con peso o prendas de compresión no son “manías”, sino formas de regulación basadas en la propiocepción.
¿Dolor en la mano, postura tensa o fatiga extrema al escribir? Para muchas personas autistas o con dispraxia, la escritura a mano es una lucha diaria que va más allá de la "práctica". La clave está en la propiocepción.
Muchas personas autistas arrastran desde la infancia la etiqueta de “torpe” sin que nadie haya explicado qué hay detrás. La dispraxia —o trastorno del desarrollo de la coordinación— no es solo tropezar más: implica dificultades reales para planificar y coordinar movimientos, que afectan a la escritura, al deporte, al juego, al trabajo y a la vida diaria.
El enfoque basado en derechos humanos (EBDH) en autismo sitúa a la persona autista como titular de derechos y obliga a que cualquier apoyo, intervención o política se diseñe desde la dignidad, la autonomía con apoyos, la igualdad y no discriminación, la accesibilidad universal, la participación real y la rendición de cuentas.
Las características del autismo no son defectos, sino formas distintas de percibir y procesar el mundo. Esta guía ofrece una visión clara y respetuosa para entender la comunicación, la sensorialidad, la interacción social y la regulación emocional en personas autistas, con enfoque de neurodiversidad y derechos. Ideal para familias, profesionales y cualquier persona que quiera comprender y acompañar mejor.
Durante décadas, la comunicación autista se ha definido mediante el déficit y la falta de habilidades.
Descubre por qué la torpeza motora en el autismo es una diferencia neuropsicológica en la praxis y no falta de esfuerzo.
El desarrollo motriz en autismo es mucho más que "torpeza": es una configuración neurológica única que impacta desde la escritura hasta la autonomía diaria. En este artículo analizamos, bajo la lente de la neurodiversidad y los derechos, cómo las diferencias en la propiocepción y la planificación motora afectan a personas autistas a lo largo de su vida. Descubre estrategias prácticas para familias y profesionales orientadas a crear entornos accesibles y apoyos funcionales sin caer en modelos normalizadores.