Las estrategias proactivas son las que se ponen en marcha antes de una crisis, para que la próxima vez la persona no necesite llegar a ese punto. Reaccionar es necesario, pero prevenir es mejor. Esta entrada resume la propuesta de una guía de la Federación Autismo Madrid (2021) y las orientaciones de la guía de desregulación de 2025.
En resumen
- La intervención preventiva consiste en hacer algo para que, ante la misma situación, la persona actúe de forma más ajustada.
- La guía de Madrid propone dos tipos de estrategias: cambiar el contexto y enseñar habilidades.
- Antes de cualquier plan, conviene conocer sus intereses y establecer rutinas predecibles.
Idea de base
La guía de Madrid sostiene que la intervención preventiva no consiste en qué hacer cuando la conducta ya ocurrió, sino en qué hacer para que la próxima vez, ante la misma situación, la persona haga otra cosa más ajustada. Afirma que los enfoques proactivos son más eficaces que los reactivos. Esa afirmación es de la guía y no la acompaña de cifras. Y propone dos tipos de estrategias: cambiar el contexto y enseñar habilidades.
¿Cómo cambiar el contexto?
- Factores físicos. Un entorno personalizado y predecible: colores, olores, texturas, disposición del aula o del comedor, y desplazamientos o esperas que se pueden anticipar con rutas, mapas o paradas con zona para pasear.
- Factores interpersonales. Cuidar cómo nos relacionamos, las relaciones con los compañeros y la conexión con docentes y especialistas.
- Factores metodológicos. Enseñanza en entornos naturales, aprendizaje sin error, ambiente estructurado, claves visuales y de color, organización del tiempo con rutinas y rincones en el aula.
¿Cómo construir el vínculo y la rutina?
La guía propone, antes de cualquier plan específico, dedicar tiempo a conocer los intereses y motivaciones, vincularse a través de ellos, establecer rutinas predecibles y centrar el trabajo en sus intereses. Y afirma que, una vez que el vínculo y la predictibilidad están instaurados, muchas conductas disminuyen en frecuencia e intensidad. Solo si persisten, plantea un plan de regulación emocional con observación, registro ABC y análisis funcional. Mira evaluación funcional de la conducta.
¿Qué añade la guía de desregulación?
- Anticipar verbal y visualmente cada actividad y avisar de los cambios con tiempo.
- Aclarar qué se espera y pactar una señal para salir o pedir un descanso.
- Preguntar por objetos de apego o de regulación y permitir usarlos.
- Fomentar que la persona comunique sus necesidades sensoriales y que pida un momento a solas.
- Enseñar formas de expresar emociones y técnicas como respiración o atención a los sentidos.
- Usar un lenguaje directo y concreto, sin dobles sentidos.
Para ampliar, mira estructura y previsibilidad, rutinas visuales y autorregulación emocional.
Preguntas frecuentes
¿Prevenir es evitar todo lo que le molesta?
No. Es anticipar, adaptar y enseñar herramientas para que pueda afrontar lo inevitable.
¿Por dónde empezar?
Por conocer sus intereses, crear rutinas predecibles y anotar qué desencadena la conducta. Mira desencadenantes.
¿Y si ya hay una crisis?
Para seguir leyendo
Para saber más
Guía de la Federación Autismo Madrid sobre conductas desafiantes (2021); «Guía de orientaciones frente a situaciones de desregulación emocional en estudiantes autistas» (Universidad Autónoma de Chile, 2025).
