El silencio en el mutismo selectivo no es una elección ni un acto de desobediencia; es una respuesta defensiva ante una ansiedad social paralizante. En esta guía, exploramos cómo desmantelar las barreras de comunicación mediante la desensibilización sistemática y el diseño de entornos seguros. Aprende a identificar los bloqueos y a implementar apoyos basados en la evidencia que respeten el ritmo de cada niño.
Descubre cómo un terapeuta sensorial especializado utiliza la Terapia Ocupacional para transformar el procesamiento sensorial en autonomía. Analizamos beneficios, dietas sensoriales y adaptaciones de entorno basadas en evidencia científica.
El acoso escolar en el autismo no es un conflicto de convivencia, sino un estresor crónico que deriva en trauma complejo (C-PTSD) y erosiona la identidad del estudiante.
Descubre cómo el Apoyo Conductual Positivo (ACP) transforma la vida en el autismo. Un enfoque basado en la ciencia y el respeto que prioriza la calidad de vida.
La autonomía no surge del esfuerzo, sino del diseño. Tras analizar el impacto de las disfunciones ejecutivas, en este post paso a la acción: cómo externalizar procesos y qué sistemas de apoyo son realmente efectivos para facilitar el día a día en el autismo.
La Dieta Sensorial es una estrategia clínica de Terapia Ocupacional (ASI®) para la modulación. Conozca cómo optimizar el Nivel de Alerta Funcional y la praxis.
El procesamiento sensorial es una de las claves para entender cómo vive el mundo una persona autista. No se trata solo de “manías” con el ruido, la luz o la ropa, sino de cómo el sistema nervioso registra, filtra y organiza los estímulos que llegan del entorno.
La presión profunda es una de las estrategias sensoriales más utilizadas por personas autistas para calmar el sistema nervioso, reducir la sobrecarga y recuperar el equilibrio interno. Abrazos firmes, mantas con peso o prendas de compresión no son “manías”, sino formas de regulación basadas en la propiocepción.
¿Dolor en la mano, postura tensa o fatiga extrema al escribir? Para muchas personas autistas o con dispraxia, la escritura a mano es una lucha diaria que va más allá de la "práctica". La clave está en la propiocepción.
Muchas personas autistas arrastran desde la infancia la etiqueta de “torpe” sin que nadie haya explicado qué hay detrás. La dispraxia —o trastorno del desarrollo de la coordinación— no es solo tropezar más: implica dificultades reales para planificar y coordinar movimientos, que afectan a la escritura, al deporte, al juego, al trabajo y a la vida diaria.