Camuflaje social y diagnóstico de mujeres con autismo

Esther cuadrado Barbería

Editora de La Sonrisa de Arturo · Comunicación clara y centrada en las personas.

Lenguaje claroFrases cortas y palabras sencillas, para entenderlo a la primera.

4 min de lectura

El camuflaje, o enmascaramiento, es el esfuerzo enorme que nadie ve detrás de “Nadie lo diría”, una de las frases que más escuchan las mujeres autistas.

Esta entrada se apoya en la guía de la Federación Andaluza de Síndrome de Asperger (2024), la guía de buenas prácticas de AETAPI (2018) y la guía Autismo en femenino (2024).

En resumen

  • El camuflaje es una estrategia de supervivencia: imitar gestos, expresiones y tonos de voz para encajar.
  • Hace que la persona pase desapercibida, pero supone un enorme sobreesfuerzo y estrés.
  • Esconder las características autistas se ha asociado a más problemas de salud mental.
  • Dificulta el diagnóstico porque las mujeres pueden no puntuar en comunicación.

¿Qué es el camuflaje?

La guía andaluza lo define como una estrategia de supervivencia: imitar gestos, expresiones y tonos de voz para encajar. Hace que la persona pase desapercibida, pero supone un enorme sobreesfuerzo y estrés, que puede llevar a un agotamiento incapacitante.

La guía de AETAPI señala que muchas niñas y adolescentes se esfuerzan por camuflar conductas que harían visible el trastorno. Y que en torno a los seis años algunas empiezan a controlar y esconder las estereotipias y las conductas repetitivas.

Cómo puede verse desde fuera

  • Imitación mecánica de otras personas o elección de alguien conocido para copiarlo. La guía de AETAPI lo llama “ecolalia social”.
  • Presencia en la periferia. Parecen integradas porque están cerca del grupo, pero participan poco.
  • Buscar lugares tranquilos en los recreos o en los momentos libres.
  • Complacencia en un sitio y explosiones en otro. AETAPI recoge que algunas niñas desgastadas por la ansiedad y el camuflaje se muestran muy complacientes en la escuela y explosivas en casa.
  • Cansancio tras relacionarse, incluso con personas conocidas, y guiones mentales de las conversaciones antes y después.

Ninguno de estos signos demuestra nada por sí solo. Sirven para mirar con más atención y preguntar.

Qué cuesta el camuflaje

Según la guía andaluza, el intento de esconder las características autistas se ha asociado a un aumento de problemas de salud mental. La guía añade que quienes usan mecanismos compensatorios cognitivos en sus interacciones sociales suelen tener una capacidad intelectual más alta. Entre los problemas que pueden aparecer cuando no hay diagnóstico menciona la ansiedad o la depresión, los trastornos del sueño y de la conducta alimentaria, y los problemas físicos derivados del estrés mantenido.

Si estás pasando por algo así, no tienes que esperar a un diagnóstico para pedir ayuda: habla con tu médico o médica o con alguien de confianza.

La guía de Rodríguez y Martínez describe un patrón muy reconocible: muchas mujeres socializan bastante bien, pero no durante mucho tiempo. Tienden a sufrir agotamiento social tras periodos largos de relación, sobre todo en los cambios de etapa, como la adolescencia o la adultez. Y recuerda que esa “normalidad” observable puede tener un coste alto.

¿Por qué dificulta el diagnóstico?

Porque el enmascaramiento hace que las mujeres no puntúen en comunicación o tengan problemas para ser puntuadas en los test, y porque la imagen de “éxito” (trabajo, familia, buen cuidado de la imagen) alimenta el mito de que no pueden ser autistas. Lo desarrollamos en diagnóstico de autismo en mujeres y en sesgo masculino en el diagnóstico.

¿Qué puede ayudar?

La guía andaluza propone, tras el diagnóstico, aprender a generar mecanismos compensatorios bien ajustados para no causar sobreesfuerzo, darse permiso para poner límites y respetarse. Es decir, crear las condiciones ambientales y relacionales que favorezcan el bienestar sin forzar demasiado ni el cuerpo ni la mente, y evitar llegar al punto de necesitar varios días de recuperación. También menciona el valor de los grupos de apoyo mutuo, donde se puede estar sin enmascarar el autismo. Y recomienda identificar los estímulos y situaciones que hacen colapsar, para anticipar y mitigar el burnout.

Si te interesa cómo se vive la sobrecarga sensorial, puedes leer estrés sensorial en adultos con autismo. Y para el momento posterior al diagnóstico, diagnóstico tardío en mujeres adultas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el camuflaje social?

Una estrategia para encajar imitando gestos, expresiones y tonos de voz, que oculta los rasgos autistas pero supone un gran esfuerzo.

¿Se puede dejar de camuflar?

La guía andaluza habla de aprender a ajustar los mecanismos compensatorios, poner límites y crear entornos que favorezcan el bienestar. Es un proceso personal, con apoyo especializado.

¿Es lo mismo que timidez?

No necesariamente. La guía de AETAPI pide no asumir que una niña con poca iniciativa social es simplemente tímida.

Para saber más

«Guía sobre diagnóstico tardío en mujeres autistas» (Federación Andaluza de Síndrome de Asperger, 2024); «Guía de buenas prácticas en niñas, adolescentes y mujeres con trastorno del espectro del autismo» (AETAPI, 2018); «Autismo en femenino» (Rodríguez y Martínez, 2024).

Nuestro contenido se basa en guías de buenas prácticas de instituciones de referencia en autismo y neurodiversidad.

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