Diagnóstico tardío de autismo en mujeres adultas

Esther cuadrado Barbería

Editora de La Sonrisa de Arturo · Comunicación clara y centrada en las personas.

Lenguaje claroFrases cortas y palabras sencillas, para entenderlo a la primera.

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El diagnóstico tardío de autismo en mujeres es el que llega a los treinta, los cuarenta o los cincuenta años, y puede ser, a la vez, un alivio enorme y una sacudida. De repente, mucha vida cobra sentido; y también aparecen preguntas sobre todo lo que pasó antes.

Esta entrada recoge lo que dicen la guía de la Federación Andaluza de Síndrome de Asperger sobre diagnóstico tardío (2024) y la guía de buenas prácticas de AETAPI (2018). Es información general, no un sustituto del acompañamiento profesional.

En resumen

  • Recibir un diagnóstico de autismo en la edad adulta puede ser un alivio enorme y una sacudida a la vez.
  • Muchas mujeres reciben antes otros diagnósticos, y a veces el diagnóstico previo no es erróneo, sino incompleto.
  • Tras el diagnóstico se recomienda un trabajo, preferiblemente en terapia individual con profesionales especializados.
  • Los grupos de apoyo mutuo son uno de los recursos más valiosos contra el aislamiento.

¿Cómo se llega al diagnóstico en la edad adulta?

La guía de AETAPI cuenta que muchas mujeres adultas describen la sensación de no haber encajado o de haberse sentido raras o diferentes toda la vida. La mayoría ha recibido antes otros diagnósticos, como depresión o ansiedad, y relatan serias dificultades para identificarse con sus iguales. Se plantean el autismo al leer o buscar información, o cuando un hijo o hija es diagnosticado. Muchas cuentan también lo difícil que es encontrar profesionales que conozcan el autismo en mujeres y el desgaste de sentirse cuestionadas.

Diagnósticos previos que no lo explicaban todo

La guía andaluza señala que los diagnósticos erróneos o incompletos más frecuentes son, entre otros, la ansiedad y la depresión, la ansiedad social, el trastorno límite de la personalidad, el TDAH, el TOC y el trastorno bipolar. Recoge que más de la mitad de las adultas reciben el diagnóstico de autismo después del de depresión. Y aclara que a veces el diagnóstico previo no es erróneo, sino incompleto, porque pueden coexistir.

Para distinguirlos, la guía propone fijarse en el origen de las dificultades y no solo en la conducta visible. Por ejemplo, en la ansiedad social la ansiedad aparece antes de la situación, por anticipación, mientras que en el autismo puede surgir por la dificultad para manejar la situación y los estímulos mientras ocurre. Si te interesa este tema, tienes más en autismo y salud mental.

Lo que puede venir después

Según la guía andaluza, la mujer autista que intenta encajar vive a menudo una sensación dolorosa de no ser auténtica y de mantener una máscara social. Tras el diagnóstico tardío recomienda un trabajo, preferiblemente en terapia individual con profesionales especializados, en aspectos como:

  • Síndrome de la impostora. Frases como “no lo pareces” lo refuerzan. Se recomienda un proceso de desaprendizaje, sobre todo del enmascaramiento.
  • Autoconcepto y autoestima, después de una vida sin saber por qué ciertas tareas costaban tanto.
  • Desculpabilización y comprensión de las propias reacciones, también con la familia, la pareja y las amistades.
  • Estigmatización del entorno. A veces la familia ha culpabilizado a la mujer o niega la validez del diagnóstico.
  • Reconocimiento emocional propio y ajeno.
  • Identificar lo que hace colapsar, para anticipar y mitigar el burnout.
  • Alimentación y sueño, con atención profesional si hace falta.

La guía advierte además de que esas vivencias son muy duras y que conviene trabajar el estrés postraumático desde la perspectiva del autismo, derivado de la incomprensión del entorno y de una misma.

¿Qué ayuda más según la experiencia de las usuarias?

La guía andaluza recoge que, según la experiencia de las usuarias de Asperger Andalucía, uno de los recursos más valiosos contra el aislamiento son los grupos de apoyo mutuo: permiten expresar emociones, dudas y miedos y sentirse acogida sin necesidad de enmascarar. También habla de aprender a poner límites y de buscar orientación en mujeres autistas con experiencia. La guía de AETAPI añade que muchas mujeres prefieren apoyos menos continuados pero más intensos en situaciones de crisis, y recomienda acompañar en momentos vitales como la maternidad, el duelo, las separaciones, la menopausia o el envejecimiento.

Si estás en ese punto

  • No necesitas “demostrar” que eres autista para merecer apoyo.
  • Busca profesionales con formación específica y, si puedes, grupos de mujeres.
  • Dale tiempo a tu historia: reinterpretarla lleva un proceso.

Para entender por qué pasó desapercibido, tienes diagnóstico de autismo en mujeres y camuflaje social. Y para la vida diaria, cuidado personal y rutinas diarias.

Preguntas frecuentes

¿Se puede diagnosticar autismo en la edad adulta?

Sí. Las guías describen a muchas mujeres que reciben el diagnóstico en la madurez, a menudo a través del de sus hijos o hijas.

¿Por qué antes me diagnosticaron otra cosa?

Porque el camuflaje y el desconocimiento del autismo en mujeres hacen que se atribuyan las dificultades a otras condiciones. Según la guía andaluza, el diagnóstico previo puede ser erróneo o simplemente incompleto.

¿Qué hago después del diagnóstico?

La guía andaluza recomienda un trabajo con profesionales especializados y apoyo mutuo con otras mujeres autistas.

¿Y si mi familia no lo cree?

La guía andaluza menciona que a veces la familia niega la validez del diagnóstico, y recomienda trabajar también con el entorno más próximo.

Para saber más

«Guía sobre diagnóstico tardío en mujeres autistas» (Federación Andaluza de Síndrome de Asperger, 2024); «Guía de buenas prácticas en niñas, adolescentes y mujeres con trastorno del espectro del autismo» (AETAPI, 2018).

Nuestro contenido se basa en guías de buenas prácticas de instituciones de referencia en autismo y neurodiversidad.

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