Propiocepción y autismo: qué es, qué se observa y qué se propone

Esther cuadrado Barbería

Editora de La Sonrisa de Arturo · Comunicación clara y centrada en las personas.

Lenguaje claroFrases cortas y palabras sencillas, para entenderlo a la primera.

4 min de lectura

La propiocepción es el «sexto sentido» del que casi nunca hablamos: nos dice dónde están nuestros brazos y piernas y cuánta fuerza ponemos sin mirar. Cuando funciona bien, ni la notamos. En el autismo, las guías describen diferencias en este sentido que ayudan a entender conductas que a veces desconciertan.

En resumen

  • La propiocepción es el sentido que nos dice dónde están nuestros brazos y piernas y cuánta fuerza ponemos sin mirar.
  • En el autismo, las guías describen diferencias propioceptivas, como bajo tono muscular, escaso control postural y dificultad para graduar la fuerza.
  • No todas las personas autistas tienen estas características, porque son tendencias con grandes variaciones entre personas.
  • Las actividades que propone la guía no se presentan como intervenciones con eficacia demostrada.

¿Qué es la propiocepción y para qué sirve?

AETAPI explica que el sentido propioceptivo tiene receptores en músculos, tendones y articulaciones, y da información sobre la posición de las articulaciones y la contracción muscular momento a momento. Contribuye a la alineación del cuerpo, a graduar la fuerza en las tareas, a controlar la amplitud y precisión de los movimientos y, junto con el tacto, al esquema corporal. En el día a día se nota al sentarse erguido, escribir, servirse un vaso de agua o montar piezas de construcción.

¿Qué se observa en el autismo?

  • AETAPI recoge un estudio (Blanche y colaboradores, 2012) según el cual la percepción propioceptiva en autismo comparte características con la de otros trastornos del desarrollo: bajo tono muscular, pobre alineación articular, escaso control postural y dificultad para graduar la fuerza.
  • Y otras que parecen diferentes: tendencia a andar de puntillas, a empujar personas y objetos, y a buscar actividades como correr, estrellarse y caer.
  • Otros estudios, también citados por la guía, describen que la percepción táctil, la propioceptiva y las praxis de imitación y de coordinación de los dos lados del cuerpo son áreas con puntuaciones significativamente bajas, y que esto se relacionaba con más dificultades de participación social.

Esto no significa que todas las personas autistas tengan estas características. Son tendencias descritas en estudios, con grandes variaciones entre personas.

¿Por qué importa?

Una percepción corporal menos precisa puede influir en la torpeza, en la forma de escribir o de vestirse, en la facilidad para aprender a imitar gestos o en el gusto por empujar, saltar o apretar. La guía propone que la poca retroalimentación del propio cuerpo limitaría la planificación motriz que se necesita incluso para gestos y expresiones de la cara usados al comunicarse. Es una hipótesis de los autores que cita, no una conclusión cerrada.

Para más sobre torpeza, mira torpeza motora, dispraxia y autismo, y sobre escritura, propiocepción y escritura.

Qué actividades propone la guía

AETAPI recoge, para aumentar la percepción propioceptiva, actividades sensoriomotoras divertidas: saltar y caer en distintas superficies, colgarse de un trapecio, pasar por un columpio de licra, rodar sobre el cuerpo y por distintas superficies, o comer alimentos crujientes y resistentes. Recomienda observar el interés de la persona, no ir demasiado rápido, dar tiempo para procesar y responder, y reducir la demanda social y de lenguaje cuando está aprendiendo sobre su cuerpo.

Una advertencia de honestidad: estas ideas figuran en una tabla de orientaciones de la guía, no se presentan como intervenciones con eficacia demostrada, y la guía recuerda que las intervenciones sensoriomotoras y otras sensoriales pasivas no se consideran prácticas basadas en la evidencia. Lee evidencia científica de la integración sensorial.

Presión profunda y propiocepción

Muchas personas buscan presión firme porque les resulta tranquilizadora. Lo trato en presión profunda en autismo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué anda de puntillas?

AETAPI cita estudios en los que se relaciona la marcha de puntillas con el procesamiento sensorial, el control motor voluntario y la estereotipia motora. Si preocupa, conviene consultarlo con el pediatra o un profesional de fisioterapia o terapia ocupacional.

¿Por qué empuja o se choca?

Puede ser una forma de buscar información propioceptiva, según las guías. Hay que ofrecer alternativas seguras.

¿Se puede entrenar?

Hay propuestas de actividades, pero sin evidencia sólida de su eficacia. Se recomienda que las diseñe un terapeuta ocupacional.

Para saber más

«La diversidad sensorial en las personas con TEA. Prácticas recomendadas para mejorar la calidad de vida de las personas con TEA y sus familias» (AETAPI); «Introducción a la teoría de la integración sensorial de J. Ayres» (formación de terapia ocupacional, 2017).

Nuestro contenido se basa en guías de buenas prácticas de instituciones de referencia en autismo y neurodiversidad.

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